Incurre habitualmente en irregularidades, omisiones, hostigamiento y violaciones a derechos humanos, según acusan mediante un escrito remitido a la Inspección General de las policías, pidiendo que la funcionaria designada hace poco más de un mes, sea destituida.
Miembros del personal de custodia del Centro de Prevención y Readaptación Social de El Oro, denunciaron ante la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, e hicieron del conocimiento del Secretario General de Gobierno, Alejandro Ozuna Rivero y de la Secretaria de Seguridad Pública, Maribel Cervantes Guerrero; que la Directora del Penal, Aida García Rojas, desde su designación en el cargo el día 13 de julio de 2018, presuntamente ha incurrido en irregularidades y abusos de los que son víctimas sus subalternos.
A través de una copia del escrito de denuncia, hecho llegar a esta redacción, detallan los denunciantes (cuyos nombres se reservan) que la Directora, entre otras cosas, constantemente maltrata y hostiga al personal del centro, además de no respetar las condiciones de trabajo y prohibir el acceso al área administrativa donde requieren realizar diversos trámites laborales.
Asimismo relatan que la funcionaria retrasa sin causa justificada, el horario de salida del personal que ha cumplido con sus turnos. No atiende ni da audiencia a las personas privadas de su libertad que solicitan externarle algún problema, tampoco ha intervenido para resolver los conflictos generados al interior del Penal, lo que según afirman, ha provocado disturbios donde han resultado heridos y con ello está generando riesgo de ingobernabilidad en el centro, que aseguran hasta antes de su llegada no registraba este tipo de incidentes.
Además aseguran que evidencia falta de conocimiento y experiencia en el cargo que ostenta, y ponen en duda que haya aprobado los exámenes de control de confianza requeridos para el mismo.
Aunado a lo anterior, el personal inconforme acusa que la Directora vende la comida a uno de los internos; también que a través del Jefe de Vigilancia que ella recomendó, ha permitido visitas íntimas clandestinas, duerme o vive en la oficina de la Dirección, en la cual se aprecia falta de higiene, ocupa a la cocinera y a su secretaria para que le atiendan a ella y sus asuntos personales.
Al personal que ha intentado revelarse a su voluntad le ha hecho víctima de arrestos y malos tratos, según exponen.
Ante esta situación es que exigen la intervención de las autoridades superiores y la remoción de la funcionaria que se dice oriunda de Zumpango.
Al escrito dónde exponen dicha acusación, ya fue recibido en la oficialía de partes de la INGISPEM, en la Secretaría General de Gobierno y en la Dirección general de Prevención y Readaptación Social este lunes 20 de agosto del 2018.
Si bien no son nuevas las versiones sobre la frecuencia de algunas de estas situacions al interior de los penales, que sean los propios empleados los que las denuncien es de llamar la atención y por ello es de esperar que las Autoridades investiguen y tomen las medidas correctivas que correspondan; sin descartar tampoco que el descontento entre el personal por el cambio de Director y todo lo que ello implica, haya motivado la denuncia y en cualquier caso, se presenta la oportunidad de corregir deficiencias y mejorar la operación del centro penitenciario.