La diputada del Partido del Trabajo, Máyela Salas, fue quien presentó en el Congreso del Estado, una tercer iniciativa de ley para prohibir y sancionar las terapias de conversión.
Dichas terapias se hacen con el fin de que una persona homosexual o con identidades de género diferentes a su sexo registrado, cambie su orientación a heterosexual. Estas terapias toman forma de exorcismos, tratamientos psicológicos a la fuerza e incluso violaciones.
Estas prácticas se llevan a cabo en al menos 68 países, en todos los continentes. Y en América Latina son bastantes frecuentes al igual que en Asia.
La propuesta es sancionar con prisión de cuatro a seis años a todo aquel que imparta u obligue a una persona a recibir esta terapia, en casos donde se esté aplicando a menores de edad, o personas que no tengan capacidad de comprensión, este castigo será aumentado a la mitad.
Cabe mencionar que el pasado febrero, otro integrante del Partido del Trabajo, Reyes Galindo, también hizo una propuesta para castigar este delito, solo que en este caso el presentó la propuesta de que solo sería la pena de dos a cinco años además de que la inhabilitación del trabajo profesional, y también tendría un castigo todo aquel que financie estas acciones.
Al igual la diputada de Morena, Zenaida Salvador, hizo dicha propuesta en la legislatura.
La iniciativa de Salas, que es la más reciente, además incluye una multa de 500 a mil veces el valor de Unidad de Medida y Actualización.
Dichas iniciativas lo que buscan es castigar a todo aquel que obligue o se dedique a dar ese servicio.
Hasta ahora en los estados de Baja California, Baja California Sur, Puebla, Hidalgo, Jalisco, Colima, Yucatán, Estado de México y Ciudad de México, está prohibida la práctica de estos tratamientos.