El agua de lluvia se desperdicia en el alcantarillado, pero con un sistema de captación ayudaría a sanar la escasez que actualmente se vive.
Ante la crisis hídrica que actualmente enfrentamos como país, la lluvia se presenta como una alternativa sustentable para nuestros hogares, sobre todo en zonas geográficas donde hay pocos mantos acuíferos o no son seguros en su composición.
Es por eso que investigadores de la Universidad Autónoma de Guerrero, Blanca Itzany Rivera Vázquez, Juan Manuel Esquivel Martínez y Edith Rosalba Salcedo Sánchez, comparten los resultados de un proyecto de investigación en su texto “Captación de agua de lluvia en Taxco, modelo para zonas mineras”, publicado en la revista Universitaria de la UAEMéx.
El estudio forma parte de las actividades de la Maestría en Recursos Naturales y Ecología, donde se identificaron los mejores sitios para instalar sistemas de captación de agua de lluvia (SCALL), pues los cuerpos acuíferos de ese municipio contienen metales pesados y tóxicos (plomo, mercurio, arsénico, cadmio y otros), que si se ingieren causan problemas en la salud.
Los expertos refieren que, según el Instituto Mexicano para la Competitividad, 10 millones de personas no cuentan con servicio de agua ni saneamiento, debido a una distribución desigual de los recursos, deforestación, explotación intensiva de los acuíferos y contaminación de estos en fuentes superficiales y subterráneas en nuestro país.
Es por eso que en el estudio se analizó la calidad del agua de lluvia y se demostró que es adecuada para actividades domésticas de limpieza, lavado de ropa, uso sanitario y riego.