Pachuca de Soto, Hidalgo.- El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) llevará a cabo foros relacionados con la propuesta de reforma eléctrica, presentada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, además que tocará otros temas relacionados con energéticos en nuestro país.
El anuncio fue realizado por el secretario general del SME, Martín Esparza Flores, acompañado por legisladores de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el Congreso del Estado de Hidalgo, este lunes 14 de marzo.
Esparza Flores dijo que el objetivo es concientizar que el camino correcto para el país es quitarles los servicios a las empresas transnacionales, situación que está estipulada en la constitución de acuerdo con el líder sindical, por lo que continuar bajo ese tenor representa que dichas empresas pasarán por encima de la soberanía.
“Si no se frena la privatización de la industria eléctrica nos van a condenar a pagar más de dos billones de pesos a las empresas multinacionales”, señaló el dirigente del SME.
Citó algunos casos de gobiernos pasados donde se aprobaron reformas violentando derechos, realizando votaciones en sedes alternas o comprando conciencias de diputados priistas y panistas, comentó.
“En nuestra postura a favor hoy dejamos muy en claro que si no se frena la privatización de la industria eléctrica nos van a condenar a pagar más de dos billones de pesos a las empresas multinacionales a las cuales les firmaron contratos a 25 años en el gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto”, agregó.
Agregó que la postura del sindicato también tiene que ver con otros energéticos, como el litio, pues señaló que es un área estratégica de seguridad nacional para su transformación industrial y garantizar el almacenamiento en energía eléctrica.
Según cifras aportadas Esparza Flores, prácticamente el 70 por ciento de lo que paga un usuario por el servicio eléctrico va destinado a pagarle a dichas empresas a raíz de los contratos que firmaron violentando la constitución y la ley, por lo que ahora es importante que México ya no esté en manos de las transnacionales, consideró.
Por Daniel Martínez Martínez