Aspirantes del norte y el sur se agregan a la pasarela en el INE
La pasarela de presidenciables sin partido político corrió de norte a sur. De El Bronco a Marichuy, de los funcionarios trajeados a las mujeres indígenas, de la nueva mercadotecnia independiente a zapatistas antaño escépticos y hoy entusiasmados por votar.
Primero arribaron al Instituto Nacional Electoral (INE) el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, acompañado de su familia.
En la explanada el estilo Bronco estaba esparcido por doquier, fruto de una meticulosa planeación de su equipo, que llegó de avanzada un día antes. De un lado, jóvenes con cabezas de unicel pintadas con los logotipos de los partidos políticos sostenían letreros, en los que lamentaban que un triunfo del gobernador los dejaría sin recursos.
Le tocaba también a María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, presentar su manifestación de contender como candidata presidencial en 2018.
Al final los seguidores de la aspirante presidencial indígena tomaron la explanada. En cuestión de minutos, el INE dejó de ser morado y se pintó de los colores de los trajes de mujeres y niños que probablemente aguardaban a participar por vez primera en este ritual de la democracia representativa.
Terminado el papeleo, la aspirante subió atrás de una camioneta y dio un mensaje para advertir sobre lo “amañado” que es el proceso de registro en relación con el exceso de trámites.
Alrededor había muchos funcionarios del INE que curioseaban ese desfile inédito y que buscaban un buen lugar para ver a quien, a diferencia de otros, no ha gozado de los reflectores mediáticos y era más difícil de identificar.
La ahora aspirante bajó las escalinatas del instituto abriéndose paso entre mantas pintadas a mano que decían frases como: “Marichuy, nuestra vocera por tierra y libertad”, y abordó un automóvil compacto, donde ella y sus cuatro acompañantes se apretujaron. Y la fila de aspirantes seguía en el INE.
con información de la Jornada