Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Lo que en principio fue reportado como atropellamiento hacia el conductor de una motocicleta, derivó en un intento de extorsión, donde fue involucrado el operador de un vehículo de servicio de transporte por medio de aplicación digital para transporte.
La tarde del sábado 28 de enero, fue reportado el atropellamiento de un motociclista en calles del perímetro B del centro de la ciudad de Tulancingo.
Oficiales policiacos municipales hicieron contacto con el conductor de un automóvil Spark, color gris, con placas de circulación PCR 6884, el motociclista afectado, así como una persona más, quien lo habría bloqueado, para evitar una presunta huida del conductor del automóvil.
El automovilista, identificado como I.A.G.P., de 22 años de edad con domicilio en Tecámac, estado de México, aceptó su responsabilidad, señalando que su seguro se haría cargo de los gastos derivados del accidente.
En el momento que los oficiales policiacos estaban por retirarse, el motociclista, identificado por sus iniciales G.I., de 39 años de edad y con domicilio en la colonia Guadalupe, de la misma ciudad de Tulancingo, dijo que en ese momento estaba recibiendo una fotografía de la fachada de su casa, junto con un mensaje de amenaza.
En dicho mensaje le advertía un supuesto integrante de un grupo de delincuencia organizada que atentarían contra el motociclista y su familia, señalando al conductor del automóvil Spark como su cómplice.
Al señalamiento, el conductor del automóvil dijo que su vehículo ofrece servicio de transporte por medio de una plataforma digital, y al estar en San Juan Teotihuacán, estado de México, recibió un mensaje de contratación de su servicio, para recoger una bicicleta en un domicilio de la colonia Rinconada La Morena, en Tulancingo.
Casi al llegar al domicilio referido por el cliente, este le dice que ya no recoja la bicicleta y que regrese a la Ciudad de México, donde le pagaría el servicio.
Momentos después, el mismo cliente le envía un nuevo mensaje vía WhatsApp, así como una nueva ubicación, pidiendo que en ese domicilio recoja una consola de videojuegos, para no regresar vacío.
En un nuevo mensaje, el contratante pregunta al conductor del automóvil Spark si ya había tenido contacto con la persona que le iba a entregar la consola, respondiendo que sí.
El contratante del servicio le pide al conductor que se vaya y ya no reciba el producto, porque él lo recogerá posteriormente; pero le pide que antes de tome una foto de la fachada del domicilio, como prueba de que sí acudió a realizar el servicio.
Dichas fotografías son las que recibe el motociclista, junto con las amenazas hacia su integridad y de su familia.
El conductor del automóvil Spark fue trasladado al cuartel general de la policía municipal para resguardar su integridad, mientras que el vehículo fue trasladado a corralón, en tanto se desahogaban las primeras investigaciones al respecto.
Hasta el momento no se conoce de una denuncia formal respecto a la situación narrada.
Por Daniel Martínez Martínez