70% de incendios urbanos se originan por fallas eléctricas o fugas de gas; recomiendan no encender luces al regresar a casa
Alberto Dzib
El regreso a casa tras el periodo vacacional de Semana Santa implica un riesgo directo de incendios y explosiones en viviendas del Estado de México, debido a la acumulación de gas y fallas eléctricas, fenómenos que están detrás del 70% de los siniestros urbanos, de acuerdo con el Consejo Asegurador Mexicano (CONAMEX) y la Asociación Mexicana de Protección Contra Incendio (AMPCI).
Las organizaciones advirtieron que el principal momento de riesgo ocurre al reingresar a un domicilio que permaneció cerrado por varios días, ya que la falta de ventilación puede concentrar gas LP, por lo que accionar un interruptor de luz o generar una chispa puede detonar una explosión en segundos, con afectaciones estructurales y riesgo para la vida.
El escenario, de acuerdo con Maribel Pérez Reyes, presidenta de CONAMEX Estado de México, se agrava al considerar que sólo el 7% de los hogares en México cuenta con un seguro patrimonial, lo que implica que la mayoría de las familias asume de forma directa los costos de un siniestro, que en casos de explosión pueden superar el millón de pesos en daños materiales.
“Hoy el riesgo no está únicamente en la fuga de gas o en la instalación eléctrica, está en la falta de prevención, el retorno a casa después de varios días sin ventilación puede convertirse en un detonante si no se siguen protocolos básicos, la seguridad inicia antes de encender un foco”.
Ante este panorama, las organizaciones emitieron una serie de recomendaciones técnicas de aplicación inmediata para reducir riesgos en el hogar, entre ellas evitar encender luces al ingresar, abrir puertas y ventanas para ventilar de forma natural, y revisar válvulas, conexiones y pilotos antes de utilizar cualquier equipo eléctrico o de gas.
También señalaron que la ausencia de una regulación obligatoria para instalar detectores de gas y monóxido de carbono en viviendas mantiene la seguridad en un plano individual, por lo que insistieron en la necesidad de incorporar estos sistemas como medida preventiva básica.
“La prevención no es un gasto opcional, es un mecanismo de protección del patrimonio, un siniestro de este tipo no sólo compromete la vivienda, puede cambiar la estabilidad económica de una familia en un solo evento”.
CONAMEX y AMPCI señalaron que el objetivo es reforzar la cultura de prevención en el Estado de México, mediante la adopción de protocolos básicos, el uso de tecnología de detección y la contratación de seguros, como herramientas para reducir el impacto de incidentes domésticos que, en su mayoría, pueden evitarse.