El organismo empresarial señala que la afluencia de visitantes y la ocupación hotelera se mantienen lejos de las proyecciones iniciales, aunque confía en que los partidos de la Selección Mexicana impulsen el consumo
Alberto Dzib
El Mundial de este año no ha generado hasta ahora la derrama económica que se proyectó para el Estado de México y el resto del país, afirmó el presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), Mauricio Massud Martínez, quien consideró que las estimaciones iniciales sobre visitantes extranjeros y ocupación hotelera resultaron superiores a lo que se observa durante las primeras semanas del torneo.
El dirigente empresarial señaló que las previsiones de recibir alrededor de cinco millones de visitantes internacionales durante los 13 encuentros que se disputan en territorio mexicano difícilmente se alcanzarán, pues las estimaciones más recientes de la Secretaría de Turismo federal apuntan a una llegada cercana a 1.3 millones de personas, además de los turistas que habitualmente visitan el país.
Tras una reunión con representantes de distintos sectores productivos, indicó que la ocupación hotelera en las sedes mundialistas ronda actualmente el 50%, porcentaje inferior al 80 o 90 por ciento que se esperaba antes del inicio del torneo e incluso por debajo del registrado durante otros eventos internacionales como el Gran Premio de Fórmula Uno en la Ciudad de México.
“Desafortunadamente las cifras económicas que se habían proyectado están lejanas a ser ciertas, el reporte que hemos tenido respecto a la ocupación habla de alrededor del 50% cuando se esperaba entre 80 y 90 por ciento, entonces la derrama no es la que se había proyectado”.
El presidente de Concaem consideró que diversos factores han limitado el impacto económico del Mundial, entre ellos el nuevo formato del torneo, distribuido entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que concentra la mayor parte de los partidos en territorio estadounidense y reduce el tiempo de permanencia de muchos aficionados en México, además de los altos costos de boletos, consumo dentro de los estadios y licencias comerciales para la transmisión de los encuentros.
No obstante, señaló que el sector mantiene expectativas de que los partidos de la Selección Mexicana impulsen la actividad en restaurantes, bares y centros de consumo, particularmente si el representativo nacional avanza a las siguientes fases de la competencia.