En lo que va del año, la institución ha emitido 179 resoluciones de beneficios preliberacionales en favor de personas que han cumplido parte de sus condenas.
Redacción IKAM
Como parte de su compromiso con una justicia humana y transformadora, el Poder Judicial del Estado de México otorgó libertad anticipada y condicional a dos mujeres privadas de la libertad, quienes demostraron su compromiso con la reinserción social. En lo que va del año, la institución ha emitido 179 resoluciones de beneficios preliberacionales en favor de personas que han cumplido parte de sus condenas.
Maribel, de 40 años, obtuvo la libertad anticipada tras cumplir cinco años y medio de una sentencia por violación equiparada. Durante su estancia en el centro penitenciario, concluyó la secundaria, inició la preparatoria y participó activamente en programas educativos. Ahora, busca rehacer su vida al lado de su esposo, su hija y su nieta, a quien conocerá por primera vez. “Sí se puede, aunque cuesta trabajo. Vale la pena estudiar, trabajar, no pelear y aplicarse”, expresó.
El segundo caso es el de Anael, de 30 años, quien recibió el beneficio de libertad condicional tras cumplir más de siete años de una sentencia de 14 años por estar involucrada, sin saberlo, en un auto robado. Durante su reclusión trabajó intensamente con las áreas de psicología, criminología y educación, y se mantuvo en contacto constante con sus hijos, quienes fueron su principal motivación. “A las mujeres que siguen dentro, les digo: no pierdan la fe. Sí se puede”, aseguró.
Estos beneficios, contemplados por la ley, permiten que personas privadas de la libertad continúen su reintegración fuera de prisión, siempre bajo condiciones específicas de supervisión judicial. Con estas acciones, el Poder Judicial del Estado de México refuerza su visión de una justicia centrada en la dignidad humana, la rehabilitación y las segundas oportunidades.