Alberto Dzib
Personas que cometieron un delito por efectos de consumo de drogas, pueden optar por la rehabilitación
A 10 años de que se comenzó a aplicar la Justicia Terapéutica en el Estado de México, el Poder Judicial de la entidad ha registrado 554 casos de éxito en los que personas que cometieron un delito menor bajo el efecto de alcohol o drogas, optaron para la rehabilitación y libraron su proceso jurídico.
De acuerdo con la consejera de la Judicatura estatal, Edna Escalante Ramírez, se ha detectado que en siete de cada 10 delitos que se cometen, la persona responsable consume alguna sustancia durante las seis horas previas, lo cual da cuenta de la importancia de que la justicia cuente con una herramienta para no sólo tratar la conducta delictiva, sino las adicciones.
Destacó que la justicia terapéutica se aplica principalmente en quienes cometen robo sin violencia y delitos contra la salud por portación de sustancias.
Quienes eligen esta opción se someten a rehabilitación, su proceso judicial se suspende y al final del programa tiene la posibilidad de evitar la sentencia e incluso ser liberados sin antecedentes penales.
“Se suspende el procedimiento ordinario, se somete al tratamiento de la justicia terapéutica y en el caso puede tener en su momento hasta el sobreseimiento de la causa”.
La consejera, explicó que en el Estado de México la zona de Toluca es la que concentra más casos de justicia terapéutica y es la población de 18 a 32 años de edad en la que más se emplea esta herramienta.
Pese a los beneficios de la justicia terapéutica, también se resalta que la cifra de personas inscritas no es mayor porque en muchos casos, los responsables de algún delito prefieren cumplir su sentencia en prisión que suele ser baja por tratarse de delitos menores, que iniciar la rehabilitación del programa.