Un gran porcentaje de los casos de adicciones que se registran en Michoacán empezaron por un consumo desmedido de alcohol
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) llevó a cabo un evento para hacer conciencia y sensibilizar a la población para lograr la prevención del consumo de sustancias, y es que la mayoría de las consecuencias son de gravedad y muchas veces son incluso fatales.
El jefe de Jurisdicción Sanitaria en Michoacán, Lázaro Cortés Rangel, hizo especial énfasis en la importancia de prevenir el consumo de estupefacientes en los jóvenes, y más aún, en los adolescentes, pues es común ver casos en los que desde los 12 o 13 años ya hay quienes consumen este tipo de sustancias.
“¿Qué pasa cuando vemos a adolescentes de hasta 12 años que ya tienen daño neurológico por el consumo? Conocemos muy bien que los tejidos y las neuronas del sistema nervioso ya no se regeneran; ya no hay vuelta atrás. Ya no es como una herida. Las neuronas ya no vuelven”, expresó Cortes Rangel.
El doctor Carlos Alberto Bravo Pantoja, director de Salud Mental, añadió un punto muy importante a la conversación, y es que recordó que tanto el alcohol como el tabaco son también drogas, aunque en la población existe un consenso de que no es así.
El tema es que un gran porcentaje de los casos de adicciones que se registran en Michoacán empezaron por un consumo desmedido de alcohol, lo que después se suma a factores que muchas veces pasan desapercibidos, como problemas de depresión y ansiedad, y es esto lo que posteriormente lleva a las adicciones.
En un ánimo de des estigmatizar a las personas que sufren de algún tipo de adicción severa, el doctor invitó a la ciudadanía a reflexionar sobre el tema y a recordar que este sector de la población, antes que ser simples “adictos”, son personas que están sufriendo y que necesitan de toda la ayuda que se les pueda proporcionar. De hecho, el funcionario dijo que de todos los casos de adicciones que se registran en el estado, apenas el 10% son por consumo lúdico o por actos de delincuencia, mientras que el resto son casos de personas que se refugiaron en las drogas por problemas de su entorno.