Ganador de Premio Nobel de la Paz en 2001, tuvo una vida enfocada a la lucha por la paz y la defensa de los Derechos Humanos.
El ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, falleció este sábado tras perder la batalla contra una enfermedad a la edad de 80 años.
A través de su Twitter se dio la noticia que Kofi Annan había fallecido en Berna, Suiza, tras una breve enfermedad, en el comunicado expresan únicamente que su estado de salud se deterioró con rapidez al regresar de Sudáfrica, donde participó en la conmemoración del cumpleaños de Nelson Mandela, sin especificar que tipo de enfermedad llevó a la muerte al ex secretario.
El diplomático fue hospitalizado en Ginebra y, después, fue trasladado en avión a un centro médico de la capital, Berna, donde falleció. Su mujer Nane y sus hijos Ama, Kojo y Nina estuvieron con él durante los últimos días de su enfermedad.
Annan, fue el séptimo secretario general de la ONU y durante su mandato recibió en 2001 el Premio Nobel de la Paz, por su trabajo al frente de la institución para lograr un mundo mejor organizado y más pacífico.
Nacido en Kumasi, Ghana, en una familia acomedida, logro terminar sus estudios en Economía en la Kumasi College of Science and Technology, ampliando sus estudios en los Estados Unidos y Suiza, consiguiendo diversos posgrados y másteres en Economía.
Comenzó su carrera en la Organización Mundial de la Salud en 1962, para después convertirse en director de turismo de su propio país.
Posteriormente retornó a su trabajo en las Naciones Unidas como asistente del secretario general en tres etapas distintas: como coordinador de Recursos Humanos y Seguridad entre 1987 y 1990, como controlador del Programa de Planificación y Finanzas entre 1990 y 1991 y como coordinador de las Operaciones de las Fuerzas de Paz de la ONU entre marzo de 1993 y febrero de 1994.
Trabajó en la Comisión Económica para África, en Addis Abeba, la Fuerza de Emergencia de la ONU en Ismailia (Egipto) y en el Alto Comisariado para los Refugiados, en Ginebra. A la sede de Nueva York llegó en 1987 como vicesecretario general de Gestión de Recursos y Coordinador de Seguridad.
En 1990-1992 ejerció una gran actividad diplomática tras la invasión de Kuwait por Irak, tras la cual fue designado para una función más política, como vicesecretario general para Operaciones de Mantenimiento de Paz y, en 1993, secretario general adjunto.
Entre 1997 y 2006 fue su mandato como secretario general de la ONU en el cual emprendió una profunda reforma administrativa de la ONU, con un recorte de mil de los seis mil puestos en la sede neoyorquina, y encabezó delicadas misiones políticas, como la que en 1998 le llevó a Bagdad para convencer a los iraquíes a colaborar con los inspectores de la ONU.
Tuvo varios méritos en su primer mandato como, impulsar los Objetivos del Milenio, entre ellos reducir a la mitad la miseria en el mundo para 2015, impulsar las negociaciones para la redacción de una Convención General sobre Terrorismo después de los atentados de las torres gemelas.
Inició su segundo mandato al frente de Naciones Unidas en enero de 2002, tras ser reelegido en la Asamblea general de junio de 2001.
En marzo 2005 presentó una propuesta de reforma de la ONU que incluía la creación de un Consejo de Derechos Humanos, la ampliación del Consejo de Seguridad y medidas para frenar la pobreza en África.
A finales del 2006, en su despedida como secretario, señaló que su mayo fracaso fue la guerra de Irak y el escándalo sobre una presunta corrupción en el programa “Petróleo por Alimentos” en el que se vinculó a su hijo.
Después de su mandato, se siguió enfocando en la lucha por la paz y la defensa de los Derechos Humanos, a lo que posteriormente crearía su propia fundación, la cual lleva su nombre y se enfoca en la lucha contra el racismo y así como iniciativas para aumentar el desarrollo en el continente africano.