Gianni Infantino afirma que el fútbol no debe usarse como herramienta política y defiende el papel del deporte como puente de paz y entendimiento.
A pesar de las crecientes peticiones de exclusión por parte de federaciones, organizaciones y sectores de la sociedad civil, la FIFA decidió no sancionar ni suspender a la selección de Israel de sus competencias oficiales. La decisión fue anunciada tras una sesión de su Consejo, donde se reiteró que el organismo rector del fútbol mundial no está diseñado para intervenir en conflictos geopolíticos ni tomar medidas que excedan su ámbito deportivo.
El presidente del organismo, Gianni Infantino, sostuvo que el fútbol no puede resolver conflictos armados ni disputas territoriales, pero que sí tiene el poder de transmitir mensajes de paz, unidad y humanidad. Señaló que la misión principal de la FIFA es proteger la integridad del juego y fomentar el diálogo entre naciones a través del deporte, incluso en contextos tensos.
La postura fue adoptada tras una reunión con representantes del fútbol palestino, quienes expresaron su preocupación por la situación actual. Sin embargo, la FIFA decidió no avanzar en medidas punitivas, apelando a la necesidad de mantener espacios que promuevan el encuentro, incluso entre partes enfrentadas.
Con esta determinación, Israel podrá continuar participando en torneos oficiales y clasificatorios internacionales, mientras el organismo evalúa de forma continua el impacto de la situación en la región. Aunque no se descarta que el tema vuelva a ser discutido en futuras reuniones, el mensaje por ahora es claro: el fútbol, según la FIFA, debe mantenerse como terreno neutral frente a los conflictos políticos y bélicos.