Debido a la decisión que ha tomado el gobierno de los Estados Unidos, al imponer un arancel de 17.5% a las importaciones de jitomate mexicano, se determina que por lo menos 400 mil empleos están en riesgo.
“En la producción tomatera del país participan 400,000 empleos directos y un millón de indirectos, lo que nos da que este arancel afectará sumamente a la economía nacional en materia de empleo, producción e ingresos porque es un arancel pesado y unilateral”, así lo expresó Cuauhtémoc Rivera, Presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Por tal motivo, esto provocaría una baja en el precio del jitomate en México, que actualmente oscila en 20 pesos por kilo, lo cual afectaría su precio y los empleos de la cadena productiva, ya que por las exportaciones de este producto se obtiene una ganancia de aproximadamente 2,000 millones de dólares, siendo los principales productores Sinaloa, San Luis Potosí, Baja California y Michoacán.