Pachuca de Soto, Hidalgo.- Siete huachitúneles han sido localizados en municipios del estado de Hidalgo entre marzo y agosto del presente año; además, se han detenido siete objetivos prioritarios relacionados con el robo de hidrocarburo.
Salvador Cruz Neri, titular de la Secretaría de Seguridad Pública Hidalgo (SSPH), informó lo anterior durante la comparecencia ante el Congreso del estado de Hidalgo, este miércoles 11 de octubre.
Ante los legisladores locales, señaló que cinco de los huachitúneles fueron localizados en el municipio de Cuaupec, uno en Tlaxcoapan y otro más en Pachuca.
Uno de los túneles más grandes detectados e inhabilitados, fue precisamente en Cuautepec, donde el pasado 4 de mayo, se detectó uno de 25 metros de longitud.
En el operativo llevado a cabo en ese momento, se aseguraron diez personas, trece camionetas, tres motocicletas, y 53 mil 510 litros de hidrocarburo.
Además de aditamentos e instalaciones para llevar a cabo el robo de hidrocarburo, en algunos de los túneles fueron localizados altares satánicos.
Así como sustancias diversas con las características de drogas, en los diversos operativos realizados.
El primero de los huachitúneles fue localizado el pasado 15 de marzo en el municipio de Tlaxcoapan, y el más reciente, el 10 de agosto, en Pachuca.
El mando señaló que en el primer año de la actual administración estatal, se detectaron y cancelaron 50 tomas para robo de hidrocarburo, además de asegurar 35 predios donde se realizaban hechos delictivos.
Se han detenido 217 personas relacionadas con el robo de hidrocarburo, de los cuales siete han sido de los objetivos prioritarios en dicho delito.
Además, se han recuperado 2 millones 325 mil 377 litros de hidrocarburo extraído ilegalmente, así como se aseguraron 40 pipas con capacidad de 36 y 42 mil litros.
Junto con ello, se han asegurado 367 vehículos automotores, y 26 motocicletas; en cuanto a equipamiento, se han decomisado 25 mil 337 metros de manguera de alta presión, entre otros aditamentos, así como 246 mil 601 pesos en efectivo.
Por Daniel Martínez Martínez