Rocio Aguirre
Un símbolo inesperado en la colonia Buenavista
En el camellón central de la calle Fray Sebastián de Aparicio, en la colonia Buenavista de Morelia, se encuentra desde hace varias décadas una escultura metálica que ha llamado la atención de vecinos y visitantes. Aunque su instalación exacta no está documentada, esta obra forma parte del paisaje urbano y es fácilmente reconocible por quienes transitan por la zona.
Los habitantes del lugar, al observar su forma, la han apodado cariñosamente “Las tijeras”, debido a su parecido visual con este objeto cotidiano. Sin embargo, esta denominación popular no corresponde al verdadero significado de la escultura, que es mucho más profundo y artístico.
En realidad, la pieza representa las piernas de una bailarina en pleno movimiento, simbolizando elegancia y dinamismo. Fue creada por Miguel Hernández Urbán, un escultor mexiquense nacido en 1936, pionero en el uso del acero inoxidable para esculturas monumentales en México. Hernández Urbán, quien falleció en noviembre de 2017, dejó un legado de obras que combinan innovación técnica con sensibilidad artística, transformando el espacio público en varias ciudades.
Aunque para muchos sea “Las tijeras”, esta escultura es un claro ejemplo de cómo la percepción popular puede dar nuevos significados a las obras de arte, convirtiéndolas en símbolos emblemáticos para la comunidad, incluso cuando su intención original es distinta.