Tras una entrevista realizada a diversos oferentes comerciales en la tercera edición de la Feria Internacional del Libro y la Literatura de Morelia, mencionaron las características de los morelianos como lectores, así como su interés por la lectura con respecto a otros lugares del país.
“Desde mi experiencia he notado que aquí, la gente tiene más interés por la literatura que en otros estados, sobre todo la gente joven”, declaró Josué, vendedor de libros.
Después de un sondeo realizado por el equipo de Ultra Noticias Michoacán, algunos locatarios expresaron que a comparación de otros estados de la República en los que han participado, el acervo cultural de los morelianos mostró ser más amplio de lo esperado, puesto que muchos asistentes están interesados en el cine, la cultura, el arte y la literatura clásica.
En este sentido, aunque si bien la temática de los libros puede variar, sumado a que cada editorial maneja ejemplares diferentes, una constante que los entrevistados mencionaron, fue el interés que los jóvenes en específico tuvieron por los libros de literatura clásica, incluso superando a los mangas o comics que también muestran al público, por lo que este es de los géneros más vendidos.
“He notado que el público principal que adquieren clásicos universales son chicos de entre 15 a 28 años, y bastante interés, incluso más que el manga”, indicó Josué.
Todas las edades participan
En cuanto al perfil de lectores que hasta el momento visitaron esta tercera edición, los vendedores mencionaron que hay interesados de todas las edades, ya que en dicha feria hay desde libros infantiles, hasta ejemplares más académicos y especializados, por lo que las características de los consumidores varían entre cada puesto y editorial.
“Viene desde el más pequeñín hasta el más viejito, vienen y piden material, piden libros, piden leer, la cultura, y piden abrir las puertas hacia el nuevo conocimiento, y eso es muy agradable para nosotros que venimos de lejos”, comentó Ricardo, un comerciante del rubro.
Es preciso señalar que para algunos ellos, las ventas han disminuido significativamente con respecto a otras ferias y años anteriores, lo que no significa precisamente una mala organización del evento, o una disminución en el interés por la lectura, ya que podrían atribuir este fenómeno a las nuevas tecnologías.