Instituciones académicas, científicas y ambientales impulsan la consolidación de un área de conservación de clase mundial para murciélagos en la región de Tierra Caliente de Michoacán, a través de la certificación de la Reserva de la Biosfera Zicuirán-Infiernillo como una Área de Importancia para la Conservación de los Murciélagos (AICOM).
El reconocimiento, denominado “Joaquín Arroyo Cabrales”, abarca una superficie aproximada de 444 mil hectáreas que comprende territorios de los municipios de Arteaga, Churumuco, La Huacana y Tumbiscatío, una zona considerada estratégica por su biodiversidad y condiciones geográficas que favorecen la presencia de múltiples especies de quirópteros.
La iniciativa es resultado del trabajo conjunto entre la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán (UIIM), el Doctorado en Ciencias de la Sostenibilidad e Interculturalidad, la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el Programa para la Conservación de los Murciélagos en México (PCMM).
La certificación fue gestionada a través de la Red Latinoamericana para la Conservación de los Murciélagos en América Latina y el Caribe (RELCOM), organismo que promueve la identificación de sitios prioritarios para la conservación de estas especies y sus hábitats.
De acuerdo con especialistas, la Reserva de la Biosfera Zicuirán-Infiernillo alberga una riqueza excepcional de seis familias, 29 géneros y 50 especies de murciélagos, lo que la convierte en uno de los puntos más relevantes para la conservación de estos mamíferos en el país.
Del total de especies registradas, 15 se encuentran incluidas en la PROY-NOM-059-SEMARNAT-2025 bajo alguna categoría de riesgo, entre ellas una en peligro de extinción, tres amenazadas y dos sujetas a protección especial, además de 12 especies endémicas.
Entre las especies prioritarias destaca el murciélago amarillo de Michoacán (Rhogeessa mira), una especie microendémica que habita únicamente en los alrededores de las presas Zicuirán e Infiernillo. También se encuentra el murciélago magueyero canela (Leptonycteris yerbabuenae), fundamental para la polinización de agaves utilizados en la producción de bebidas tradicionales como el pulque, tequila y mezcal.
Asimismo, la zona es hábitat del murciélago trompetero mexicano (Musonycteris harrisoni), clasificado en peligro de extinción, y del murciélago hocico largo mexicano (Choeronycteris mexicana), especie amenazada que contribuye a la polinización de cactus y agaves, esenciales para el equilibrio ecológico de los ecosistemas secos y tropicales de la región.
Además de la protección biológica, el proyecto busca generar impactos sociales y ambientales en las comunidades locales, mediante talleres de educación ambiental, materiales didácticos y esquemas de monitoreo comunitario que permitan cambiar la percepción negativa hacia los murciélagos y promover su conservación.
El nombre de la nueva AICOM rinde homenaje al Dr. Joaquín Arroyo-Cabrales, científico mexicano reconocido por sus aportaciones al estudio de los murciélagos y por su impulso a la educación ambiental.
La propuesta fue elaborada por Iván Díaz Pacheco, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Sostenibilidad e Interculturalidad, y el biólogo Felipe León Silva, técnico de la Reserva de la Biosfera Zicuirán-Infiernillo, con el respaldo de la Dra. María Luisa Herrera Arroyo, de la UIIM, y el Dr. Tiberio César Monterrubio Rico, de la UMSNH.