Los vecinos aseguran que, aunque se han emitido los reportes pertinentes desde ayer en la noche, ninguna autoridad ha atendido las anegaciones
Atenea Rojas
Tras la fuerte tormenta que azotó al municipio de Lerma la noche de este miércoles, la colonia Guadalupe continúa siendo una de las más afectadas de la demarcación, provocando anegaciones que no sólo impiden la movilidad de los peatones, sino la apertura de negocios.
De acuerdo con testimonios de residentes y locatarios de la zona, las lluvias sólo los dejaron descansar desde el lunes de la semana pasada, cuando las calles permitieron celebrar las fiestas patrias, sin embargo, reconocen que la temporada de lluvia han afectado hasta en un 70% sus ventas, en tanto, la comunidad ha tenido que solidarizarse para trasladar a adultos mayores y niños.
Respecto a la presencia de autoridades de Protección Civil y del Organismo Público Descentralizado para la Prestación de los Servicios de Agua Potable (OPDAPAS), los vecinos aseguran que, aunque se han emitido los reportes pertinentes desde ayer en la noche, ninguna autoridad ha atendido las anegaciones.
Destacan que no se encuentran disponibles los camiones de bombeo, debido a que se encuentran ocupados tratando liberar la delegación San Pedro Tultepec, que se mantiene bajo el agua desde hace más de 20 días, dejando severas afectaciones en viviendas.

Asimismo, los residentes afirman que fueron los mismos negocios, los que han implementado costales de arena para que se blinden las viviendas, toda vez que permiten transitar a los pobladores, quienes han tenido que adoptar en su día a día botas de lluvia, pues los taxis colectivos suelen negarse a llegar hasta la colonia Guadalupe debido a este problema, y el Sistema de Transporte Público no cuenta con rutas más que en las avenidas principales.
Estefan, dueño de una lavandería en este sitio, aseguró que, desde hace días las personas tienen miedo de abrir sus negocios, no sólo por la dificultad para moverse, sino porque los autos inundan lo locales en el momento de pasar enfrente de los mismos, siendo una tarea casi imposible, mantener seco su comercio.
También relata que, se ha ofrecido a pasar de banqueta a banqueta a grupos vulnerables como personas adultas mayores, niños y mujeres, en sus hombros, pese a ello, la comunidad se ha negado a manifestarse, tratando de salir adelante en un constante hartazgo de la situación que se vive año con año.