Retiran lentejilla y evalúan posibles focos de contaminación para recuperar este espacio natural deteriorado
Por: Berenice León
La Presa del Parque de las Fuentes, uno de los espacios naturales más representativos de Atlacomulco, comenzó a ser intervenida por brigadas de la Dirección de Ecología del municipio, con apoyo de personal operativo de Protección Civil, Seguridad pública y voluntarios. Durante años, este cuerpo de agua lució abandonado y cubierto por una densa capa de lentejilla que limitaba la oxigenación, afectaba la fauna y daba una imagen de total descuido.
La lentejilla, aunque en apariencia inofensiva, suele ser un indicador de contaminación orgánica. Su rápida expansión está asociada al exceso de nutrientes como nitrógeno y fósforo, muchas veces provenientes de descargas de aguas negras o grises. Ante ello, las autoridades locales no solo han iniciado labores de limpieza superficial, sino que también evalúan si existe una fuente continua de contaminación que esté alimentando el problema.
El retiro de la vegetación se está realizando manualmente, a través de redes, desde pequeñas embarcaciones. Aunque las primeras jornadas han permitido liberar parte de la superficie del agua, el trabajo se considera apenas un primer paso.
Casos similares han ocurrido en otras presas del Estado de México y el centro del país. En Cuautitlán Izcalli, por ejemplo, el Lago de Guadalupe fue invadido por lentejilla a finales de 2024, debido a vertimientos no controlados. En Hidalgo, una presa cubierta en un 50 % obligó a pescadores a suspender actividades ante el deterioro del ecosistema. Estas experiencias han dejado claro que la limpieza visible debe ir acompañada de medidas estructurales.
En Atlacomulco, la situación no es menor.Aunque más del 90 % de las viviendas están conectadas al sistema de tratamiento de aguas residuales, aún existen zonas que descargan de forma irregular. A esto se suma la basura que de manera constante llega a ríos y presas, agravando la situación ecológica.
Vecinos del parque han expresado su preocupación desde hace tiempo por el abandono del lugar, que ha perdido atractivo tanto para visitantes como para quienes lo recorrían como sitio de esparcimiento.
El gobierno de Atlacomulco enfatizó que con las actuales labores de saneamiento, se busca no solo limpiar la presa, sino sentar las bases para una recuperación integral del entorno.
Este esfuerzo se reiteró representa un paso importante en la protección de los recursos hídricos urbanos del municipio.
La continuidad del proyecto dependerá del seguimiento a los estudios técnicos y de una mayor conciencia ciudadana sobre el manejo de residuos y la protección de cuerpos de agua. El reto, advierten especialistas, no es solo limpiar, sino evitar que vuelva a repetirse el deterioro.