Productores de pan, veladoras y papel picado anticipan temporada alta en medio de incrementos en los costos de insumos
Berenice León
Con la llegada de octubre, la antesala del Día de Muertos ya se refleja en panaderías, talleres artesanales y bodegas mayoristas, que desde los primeros días del mes comienzan a trabajar a marchas forzadas para surtir la creciente demanda de productos tradicionales.
En municipios como Atlacomulco , en las panificadoras familiares, el aroma del pan de muerto comienza a mezclarse con el de la temporada. Sin embargo, los panaderos advierten que este año producirlo es más caro: la harina, la mantequilla y el azúcar que son los ingredientes básicos han registrado aumentos en sus precios, lo que los obliga a ajustar cantidades o prever incrementos en el costo final al consumidor.
“Empezamos desde la primera semana de octubre para poder abastecer pedidos de escuelas, mercados y familias, pero sí estamos batallando con los insumos, porque subieron de precio y eso pega directo en la producción”, comenta un panadero local.
El movimiento también se nota en talleres artesanales y bodegas que ya reportan mayor actividad en la distribución de veladoras, inciensos y papel picado, artículos esenciales para el armado de altares y ofrendas. Comerciantes señalan que la temporada es corta pero intensa, y que en estos días deben trabajar jornadas dobles para cumplir con la demanda.
En las próximas semanas, se espera que el flujo en panaderías, mercados y negocios de insumos religiosos y decorativos se intensifique, consolidando a octubre como el mes de preparación hacia una de las tradiciones más emblemáticas de México.
Panaderos y artesanos insisten en la importancia de consumir local para sostener a pequeños negocios frente a cadenas comerciales y productos industrializados.