- La boda comunitaria facilitó que se unieran de manera formal después de varios años de vivir juntos
Por el simbolismo que enmarca, podría no haber mejor fecha que el 14 de febrero para celebrar una boda.
Con esa suerte corrieron 65 parejas del municipio de Temoaya que este miércoles formalizaron su compromiso con una boda que se realizó de forma comunitaria en la plaza cívica de su demarcación.
Para la mayoría dar este paso llevó 5, 7, 10 o hasta 20 años, pero lograr al fin tener su acta de matrimonio es un logro y un refrendo del sentimiento que las y los une.
Fabiola: “Es muy importante formalizar el estar con la persona que amo y pasar muchos más años con él”.
Esteban: “Más que nada por la fecha y pues se dio la oportunidad”.
La boda comunitaria de Temoaya además tuvo un sello especial. Más allá del tradicional discurso del juez, las parejas fueron parte de una ceremonia Otomí con la que dieron gracias por esta oportunidad y que le da un significado distinto a su unión.
José Luis: “La ceremonia Otomí pues para mi es muy importante rescatar todas nuestras costumbres que tenemos aquí en Temoaya, es algo muy bonito”.
Verónica: “A veces nos olvidamos de la tradición y pues yo creo que es un bonito recordatorio de cómo se debe realizar una boda”.
La presidenta municipal, Nelly Rivera Sánchez, aseguró que el matrimonio es una posibilidad de reforzar los lazos sociales, por lo que celebró que 65 pares de enamorados se hayan decidido llevar su amor a un matrimonio legal.
“Con estas acciones se crean y se fortalecen lazos familiares, estamos seguros que tendremos un mejor país y un mejor Temoaya y un mejor estado”.
Luego de la ceremonia, las parejas de recién casados recibieron brindaron, recibieron regalos y comieron una rebanada de pastel, previo a sus festejos particulares con sus hijos o con la familia.