Solicitan intervención de las autoridades; En San Mateo Atenco aún no reportan problemas por el aumento en el nivel del Río Lerma
Por: Alberto Dzib
Desde el pasado 1 de septiembre, las calles de las comunidades Nueva Ameyalco, Guadalupe y San Isidro, en el municipio de Lerma, permanecen inundadas debido al taponamiento del sistema de drenaje, sin aparente plan de acción por parte de las autoridades estatales y municipales.
Aunque no enfrentan una situación de crisis similar a la de Chalco, la acumulación de agua ha dejado varias zonas intransitables, afectando la movilidad de peatones.
De acuerdo con los vecinos, cada año, durante la temporada de lluvias, las aguas negras salen de las tuberías y se estancan en las calles, llegando incluso a ingresar a algunos domicilios, lo que preocupa por los riesgos a la salud, especialmente para niños y adultos mayores.
La señora Adelina Vargas, residente de la zona, comentó que viven sobre lo que era una antigua laguna, por lo que son conscientes de que es una zona de riesgo, pero solicitan apoyo de las autoridades municipales o estatales.
“Sabemos que era una laguna y que podíamos tener estos problemas, pero pedimos que nos ayuden, que nos apoyen porque el agua ya está dentro de las casas, en los patios”, indicó Vargas.
Por su parte, Nicolás Romero mencionó que los habitantes han tenido que adaptarse comprando botas de hule para poder transitar, pero levantan la voz para que se atienda lo que consideran un problema estructural en el drenaje. Subrayó que este tipo de inundaciones implica riesgos de enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
“Si no sales con las botas, te expones al agua contaminada. Salimos a comprar el mandado y pedimos ayuda, pero no hacen caso. Cada familia ya tiene sus botas, pero nos preocupa, sobre todo por los niños”, señaló Romero.
Además, los vecinos resaltan que los problemas persisten incluso cuando termina la temporada de lluvias, pues el agua estancada deja baches, afectando también la economía local debido a los daños que sufren los vehículos.
Ante esta situación, los habitantes de esta zona de Lerma reiteran su llamado a las autoridades para que intervengan de manera preventiva, evitando que el sistema de drenaje colapse como ocurrió en Chalco, lo que podría derivar en afectaciones mayores en el futuro.
En las comunidades de Guadalupe, La Concepción y San Pedro, pertenecientes al municipio de San Mateo Atenco, donde se había alertado sobre el riesgo de desbordamiento del Río Lerma, los vecinos informan que, hasta el momento, no han tenido problemas.
Consideran que los últimos días sin lluvia han contribuido a que los niveles del afluente disminuyan, lo que ha evitado posibles desbordamientos, sin embargo, piden a las autoridades continuar alerta ante cualquier eventualidad.
Alberto Dzib