La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó el Plan Nacional Hídrico, una iniciativa que busca reconocer el agua como un derecho humano y un bien nacional, dejando atrás su visión como mercancía. “El agua deja de verse como una mercancía y se reconoce como un derecho”, afirmó durante su conferencia matutina, subrayando el fin de políticas neoliberales y el fortalecimiento de esta perspectiva iniciada por el presidente López Obrador.
El plan se estructura en cuatro ejes clave: soberanía hídrica, justicia en el acceso al agua, adaptación al cambio climático y gestión transparente. Entre sus principales acciones destacan la regulación de concesiones, tecnificación del riego agrícola, un plan maestro para infraestructura, proyectos estratégicos para las zonas más necesitadas y saneamiento de ríos como el Lerma-Santiago, Atoyac y Tula.
Las acciones arrancarán el próximo 25 de noviembre con la firma del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, marcando el inicio de esta política histórica. Según Sheinbaum, se cuenta con recursos proyectados para 2025 que permitirán cumplir con este ambicioso plan.