El Bastón de Mando simboliza el poder político y espiritual de los pueblos indígenas y afromexicanos en México. Representa la justicia, el servicio al pueblo y el principio de “gobernar obedeciendo”. Con la entrega de este bastón, las comunidades reconocen a la Dra. Claudia Sheinbaum, primera mujer Presidenta de México, como su legítima gobernante, depositando en ella su confianza y esperanza para establecer un nuevo trato basado en la libre determinación y autonomía de estos pueblos.
El bastón está tallado en cedro rojo, un material purificado en la zona arqueológica de San José El Mogote, Oaxaca, durante una ceremonia dirigida por la médica tradicional Yolanda Bautista, en la que se pidió permiso a la madre tierra. Su elaboración estuvo a cargo del carpintero Enrique Fabián, quien integró simbolismos de la cosmovisión indígena: el cuerpo principal refleja la justicia y el balance, mientras que sus partes superiores representan el supramundo, el mundo y el inframundo, elementos que conectan la vida y el tiempo con los dioses y los ancestros.
La ceremonia de entrega es liderada por una comitiva de cinco mujeres Autoridades Indígenas y Afromexicanas, quienes acompañan a la Presidenta al templete, representando los cuatro rumbos y el centro del universo.
Una de ellas le coloca un collar de flores y le ofrece una salutación en lengua indígena, marcando este momento como un acto de profundo significado cultural y espiritual.