Desde el Centro de Estudios de Población, se señala que históricamente los mexicanos deportados permanecen poco tiempo en territorio nacional
Alberto Dzib
Entre el 30 y el 40 por ciento de los mexicanos repatriados desde Estados Unidos intentan regresar a ese país en poco tiempo, pese a las restricciones migratorias y las deportaciones, estima el Centro de Estudios de Población de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
Gabino González, director de la revista Papeles de Población explicó que una vez deportados, los migrantes mexicanos buscan la forma de volver a cruzar de forma ilegal, lo cual puede tomar pocos meses.
A diferencia de migrantes de personas originarias de Centroamérica o Sudamérica, se ha detectado que para los mexicanos es más fácil volver a cruzar la frontera, pues además de la relativa cercanía, las familias forma redes de apoyo para que los jefes de familia o hijos regresen y mantengan su nivel de ingresos.
“El migrante mexicano tiene mayor facilidad para volver a cruzar la frontera en comparación con personas de Centroamérica o Sudamérica. Si hoy lo deportan, mañana está de regreso, mientras que alguien de Honduras o Guatemala no puede hacer lo mismo”, afirmó el especialista.
En el caso del Estado de México, se estima que la entidad concentra el 5% de las deportaciones a nivel nacional, con alrededor de 15 mil personas repatriadas según la cifra más reciente reportada por el Instituto Nacional de Migración (INM), sin embargo, es la cuarta entidad con mayor expulsión de migrantes hacia Estados Unidos.
En ese sentido, el especialista señaló que el nivel de permanencia de mexiquenses deportados en el territorio nacional es equiparable al nacional, es decir, 4 de cada 10 retornan a Estados Unidos en poco tiempo.
Gabino González, señaló que pese al fuerte discurso antimigrantes de Estados Unidos, en lo que va de este año cada día se deportan alrededor de mil 400 personas, de las cuales 400 son mexicanas.
Por lo que al cierre del gobierno de Donald Trump la cifra de mexicanos repatriados podría ser de entre 600 mil y 700 mil, cifra similar a la de su periodo anterior como presidente y menor a las 900 mil que deportó Barak Obama.