La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, tomó protesta a Blanca Yassahara Cruz García, Frida Denisse Gómez Puga y Arturo Manuel Chávez López, permanecerán en el cargo hasta 2035
Atenea Rojas
La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, tomó protesta a Blanca Yassahara Cruz García, Frida Denisse Gómez Puga y Arturo Manuel Chávez López como nuevos integrantes del Consejo General, quienes permanecerán en el cargo hasta el 21 de abril de 2035. Por lo anterior, Taddei destacó que las nuevas consejerías tendrán la responsabilidad de contribuir al fortalecimiento de la democracia mexicana rumbo a los próximos procesos electorales.
La trayectoria de Blanca Yassahara Cruz García está ligada al servicio electoral, pues entre 2011 y 2022 se desempeñó como Vocal de Organización Electoral en la 12 Junta Distrital Ejecutiva en Puebla, donde participó en la organización de elecciones federales, actualización de sistemas y coordinación operativa de consejos distritales. También ocupó encargos temporales en áreas directivas de la Junta Local Ejecutiva en esa entidad.
Por su parte, Frida Denisse Gómez Puga ha ocupado cargos en el Poder Judicial de Nuevo León, juntas de conciliación laboral e instancias vinculadas al Tribunal Electoral. Posteriormente colaboró en el Congreso de Tamaulipas y más recientemente encabezó el Órgano Interno de Control del Instituto Electoral de ese estado, enfocado en fiscalización, transparencia y vigilancia del uso de recursos públicos.
En tanto, Arturo Manuel Chávez López, se desempeñó como director general de Talleres Gráficos de México, institución encargada de la impresión de documentos oficiales y materiales electorales. También fue vinculado en distintos momentos a administraciones encabezadas por Claudia Sheinbaum en Tlalpan y la Ciudad de México.
La llegada de las nuevas consejerías se da en medio del debate político sobre la integración del máximo órgano electoral. Diversos medios y partidos de oposición cuestionaron que los perfiles fueran impulsados por la mayoría legislativa conformada por Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados, al considerar que algunos podrían ser cercanos al oficialismo, aunque sin presentar pruebas directas de militancia partidista personal.