Laura Sánchez Granados
Se intensifican manifestaciones violentas a dos años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en Chilpancingo estudiantes encapuchados armados con bombas molotov y cohetones se enfrentan con elementos de la policía que resguardaban el Palacio de Gobierno y el Auditorio Sentimientos de la Nación.
Los antimotines respondieron lanzándoles granadas de gas lacrimógeno, se realizó una persecución y detuvieron a siete normalistas a quienes trasladaron a las oficinas de Derechos Humanos en donde fueron revisados por varios médicos y después fueron puestos en libertad.
Cuando los estudiantes de la normal de Ayotzinapa en Tixtla supieron de la detención de sus compañeros tomaron la comandancia de la Policía Municipal, despojaron a los elementos de seguridad de tres patrullas y con estas bloquearon la carretera federal Chilpancingo Chilapa, en ese lugar los manifestantes incendiaron un camión repartidor de pan Bimbo.
De acuerdo con la información que proporciono el abogado de los padres de los 43 Vidulfo Rosales Sierra, los estudiantes detenidos fueron trasladados a un hospital privado y al centro de salud en Tixtla, al parecer estos tenían algunos golpes en el cuerpo.
El Secretario de Seguridad Pública Pedro Almazán dijo que la marcha que realizaron los padres de los 43 estudiantes desaparecidos hace dos años en Iguala se realizó de manera pacífica, pero posteriormente grupos de jóvenes encapuchados se enfrentaron armados contra los elementos de la policía.
En esta manifestación participaron estudiantes de distintas normales del país, quienes se solidarizaron con las demandas de los padres de los 43 y exigieron la presentación con vida de los jóvenes desaparecidos en el 2014.
Cabe recordar que el pasado 26 de septiembre del 2014 unos cien estudiantes llegaron a Iguala para llevarse autobuses y viajar a la ciudad de México y participar en las movilizaciones por el aniversario de la masacre de Tlatelolco el 2 de octubre.
A su regreso fueron atacados a balazos por elementos de la policía de Iguala en donde hirieron a varios jóvenes y se llevaron a otros más detenidos, horas después otros estudiantes también fueron atacados por civiles armados integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos, en donde resultaron cuatro heridos, tres muertos y 43 normalistas desaparecidos.