#OpiniónyAnálisis del Dr. Luis Alberto Alvarado Gudiño
Consejo estratégico
Imagínese que se encuentra en una junta, planeando cualquier estrategia y llega un momento en que nadie comenta algo, como que se atascó la discusión o llegaron a una situación en donde nadie tiene una respuesta. ¿Qué hacer?
Haga preguntas estratégicas más inteligentes, esto es el pan de todos los días en las empresas o negocios. Estamos en un momento donde cualquier organización se enfrenta a una mayor urgencia e imprevisibilidad, volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.
Ante esta situación, la capacidad de hacer preguntas inteligentes se ha convertido en una habilidad clave de liderazgo, especialmente al establecer una estrategia.
Arnaud Chevallier et al. Professor del IMD en Suiza, en su artículo “El arte de hacer preguntas más inteligentes”, nos proporciona cinco tipos de preguntas que pueden impulsar la toma de decisiones estratégicas:
- Investigativa: ¿Qué se sabe? Cuando se enfrentan a un problema o una oportunidad, los mejores tomadores de decisiones comienzan por aclarar su propósito, la finalidad; preguntándose qué quieren lograr y qué necesitan aprender o hacer para lograrlo.
- Especulativa: ¿Qué pasaría si…? Estas preguntas lo ayudan a considerar la situación en cuestión de manera más amplia, reformulando el problema y explorando soluciones innovadoras.
- Productiva: ¿Y ahora qué? Evaluar la disponibilidad de talento, capacidades, tiempo y otros recursos en última instancia lo ayuda a determinar un curso de acción.
- Interpretativa: ¿Y entonces qué? Este seguimiento natural puede impulsarlo a redefinir continuamente el problema central, a ir más allá de la superficie y extraer las implicaciones de una observación o idea.
- Subjetiva: ¿Qué no se dijo? O ¿qué nos falta? Esta última pregunta aborda las reservas personales, las frustraciones, las tensiones y las agendas ocultas que pueden desviar la toma de decisiones