A pesar de ser los mayores aportadores de alimentos en el país, los pequeños productores son quienes más deben resistir las presiones financieras y muchas veces son orillados a desistir en su modelo de mercado.
Los pequeños productores son los que aportan más de la mitad de los alimentos del país y en conjunto con los mercados alternativos, son garante de la seguridad alimentaria y una excelente opción para una adecuada nutrición, destacó el especialista Mauro Alejandro Cruz Mercado, en la Universidad Autónoma del Estado de México.
Ante estudiantes del Campus “El Cerrillo” de la UAEM, enfatizó que, a diferencia de los grandes consorcios, los también llamados tianguis alternativos conservan conocimientos tradicionales en torno a la elaboración de alimentos y promueven el consumo de productos locales.
Cruz Mercado subrayó la importancia de estudiar la producción y elaboración de alimentos, ya que su consumo conlleva un impacto directo en el bienestar de la población.
Sin embargo, lamentó que estos pequeños productores son quienes más deben resistir las presiones financieras y de tipo ambiental, que los conducen a desistir de este modelo de mercado o unirse a las industrias convencionales.
El investigador refirió que las nuevas generaciones se han interesado nuevamente en la comida orgánica y libre de químicos nocivos, además, la comunidad científica internacional desarrolla investigación en torno a los mercados alternativos, surgidos a finales del siglo pasado.