- 2022 fue el año más letal en la frontera entre Estados Unidos y México, donde más de 850 personas migrantes perdieron la vida
Para América del Norte, resultan preocupante las circunstancias en que viven las personas que huyen de la persecución, a quienes la violencia, las dificultades económicas y el cambio climático obligan a menudo a cruzar fronteras.
En la actualidad hay un gran número de personas que para poder entrar a Estados Unidos realizan peligrosos viajes a través de México. Ante este panorama, los gobiernos de América del Norte han implementado políticas de inmigración que tienen como objetivo disuadir la migración, entre ellas se encuentran la militarización, la externalización de las fronteras, las expulsiones aceleradas y la criminalización de quienes defienden los derechos de las personas migrantes.
Otra política común es el Acuerdo de Tercer País Seguro entre Canadá y Estados Unidos, que impide que la mayoría de las personas que llegan a Canadá por entradas terrestres oficiales, procedentes de Estados Unidos pidan protección como refugiadas en este país y viceversa
Amnistía Internacional, junto con otras organizaciones de derechos humanos y solicitantes individuales, compareció ante el Tribunal Supremo de Canadá en octubre para impugnar la constitucionalidad del Acuerdo.
También pide a las autoridades de Estados Unidos, Canadá y México que pongan fin a las políticas de detención sistemática por motivos de inmigración que violan las normas internacionales. Se debería recurrir a ayudas compasivas, a medida y basadas en la comunidad en lugar de a la detención punitiva; nunca deberían usarse cárceles y centros similares, y las personas menores de edad no deben ser detenidas nunca. Ésta no es, claramente, la práctica en América del Norte.
La implementación de políticas restrictivas deja a las personas migrantes y refugiadas sin más opción que emprender travesías más peligrosas. El año 2022 fue el más letal en la frontera entre Estados Unidos y México, donde más de 850 personas migrantes perdieron la vida, mientras que en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, una familia migrante de cuatro miembros murió por congelación cuando trataba de entrar en Estados Unidos.
Del mismo modo, el Proyecto Personas Migrantes Desaparecidas calcula que hay 7.008 migrantes en paradero desconocido en las Américas, lo que representa un aumento del 55% respecto de los últimos cinco años.