El pasado 17 de marzo el Congreso del Estado de Michoacán aprobó la Reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), misma que fue impulsada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y respaldada por la rectora Yarabí Ávila González.
Ante esto, el Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana (SPUM) y la Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), acusaron a la rectora de que la reforma fue aceptada sin el consentimiento de la comunidad nicolaita a través de una simulación de foros y mesas de trabajo.
La inconformidad se centró en el establecimiento de la creación de un sistema propio de jubilaciones y pensiones para las nuevas contrataciones.
“Nosotros como sindicato no podemos permitir que se incluya en la ley un articulado donde se toma del clausulado del contrato colectivo tanto del SPUM como del SUEUM los referentes a las jubilaciones, esto no puede quedar dentro de una ley orgánica como si fuera un reglamento interno en un artículo”, apuntó el dirigente del SPUM, Ramiro Silva.
Aunque la reforma constitucional a la UMSNH no afectará las condiciones actuales de las trabajadoras y los trabajadores, ya sean activos o jubilados y jubiladas, se expuso que, es materia de los sindicatos toda la parte de legislación laboral, así como de la Ley Federal de Trabajo y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Es por ello que esta mañana, los sindicalizados se dieron cita en el Congreso del Estado, para desde este punto, marchar hacia el Poder Judicial de la Federación con la intención de entregar diversos amparos en solicitud de la abrogación de la reforma a la máxima casa de estudios, que consideran, se aprobó por los diputados “al vapor”.