Pachuca de Soto, Hidalgo.- La mitad de las 289 bibliotecas en funcionamiento en el estado de Hidalgo cuentan con conexión a internet, pero ninguna tiene computadoras funcionales, confirmó la secretaria de Cultura estatal, Tania Meza Escorza.
Respecto al servicio de internet, la funcionaria señaló que el gobierno federal realizó un convenio con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que las bibliotecas tengan conectividad a través del programa “Internet para todos”.
El objetivo es brindar conectividad a todas las bibliotecas comunitarias y municipales, logrando de esta manera “devolver la dignidad a esos espacios”.
Respecto a los equipos de cómputo ubicados dentro de las bibliotecas, dijo que debido a que estos fueron entregados entre 2003 y 2004, por más que se les da mantenimiento ya no se conectan a internet.
No estableció algún programa para rescatar dicho equipo o sustituirlo.
La información fue ofrecida por la funcionaria estatal tras recorrido de inspección por algunos de estos recintos, durante visita de trabajo con Rodrigo Borja Torres, director general de Bibliotecas, dependiente de la Secretaría de Cultura federal.
El funcionario federal señaló que al asumir el cargo, sólo 25 por ciento de las bibliotecas del país contaban con servicio de internet, pero a través del programa “Internet para todos”, actualmente ya están conectadas más de mil 200, que incluye varias del mismo estado de Hidalgo.
Meza Escorza consideró urgente lograr dicha conectividad, pues ya se cuenta con acervo de la Fonoteca y Cineteca Nacional; sin embargo, debido a que los equipos de cómputo no están en condiciones operativas, complica su consulta para la población.
La funcionaria afirmó que este año trabajarán en la descentralización de las actividades culturales, que será llevada a cabo en los municipios más alejados en donde no hay oferta al respecto.
Puntualizó que el mayor abandono es la Otomí Tepehua, porque no hay oferta cultural.
Dijo que se trabaja un proyecto en Tenango de Doria: un centro cultural regional, actualmente en análisis, pues implicaría construir el inmueble de cero o rehabilitar un espacio histórico.
Esta última opción sería cara, ya que se necesita obtener permisos ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia, por lo que la inversión sería triple en comparación con edificar o rehabilitar un espacio que no lo es.
Aseguró que el tema se resolvería en breve, incluso con el apoyo de la federación para solicitar recursos, ahorrar en la dependencia o buscar inversión privada.
Por otra parte, afirmó que buscarán equipar y remodelar los centros culturales del estado que estaban en estado crítico de deterioro, como el Centro Cultural de Huejutla que no tenía nada y a pesar de esto en septiembre pasado ingresaron a robar el cable de cobre, por lo que se tuvo que reponer.
Por Daniel Martínez Martínez