En México, cada semana alrededor de 26 recintos sagrados, desde ermitas y oratorios, hasta grandes templos o recintos de toda la iglesia son profanados, indicó el reporte del Centro Católico Multimedial.
Según las cifras, se trata de una tendencia que va a la alza y afecta anualmente un 12 por ciento de los aproximadamente 11 mil templos de las diecinueve provincias eclesiásticas del país.
Los registros indican que entre 1993 y 1999, la profanación de recintos sagrados fue de un dos por ciento por año; es decir, cuatro recintos profanados por semana.
De 2000 a 2006, la cifra incrementó a cuatro por ciento, equivalente a ocho templos agraviados semanalmente.
De 2007 a 2024, la cifra creció al 12 por ciento, correspondiente a 26 iglesias agraviadas, es decir, hubo un aumento de alrededor de 600 % en casi dos décadas.
En el mismo reporte se comparte que entre los objetos que se substraen se destacan piezas religiosas, lo que representa un lucrativo negocio, el robo de arte sacro que pocas veces llega a resolverse.
Algunas cifras de las autoridades responsables del cuidado y resguardo del patrimonio cultural de la nación calculan que en México hay más de cuatro millones de piezas religiosas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en la presidencia de Vicente Fox, se consumaron 230 robos a templos donde fueron sustraídas 493 piezas religiosas artísticas, mientras que en los gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, al menos 957 piezas.
Sin embargo, a traves de datos periodisticos obtenidos via transparencia, de 2015 a 2013 sumaron 29 denuncias por robo de arte sacro realizados en los estados de Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala, Guanajuato, México,
Zacatecas y Michoacán.
Por su parte la Facultad de Arquitectura de la UNAM reporta que de 2010 a 2020 se han registrado unas 200 denuncias en México, “que ni siquiera se aproximan a la realidad”, y las ganancias son desconocidas porque este delito no es reportado o clasificado por las autoridades en campos correctos.