Por Arturo Cravioto
Colectivos ambientalistas y defensores del patrimonio urbano realizaron una manifestación en el Centro Histórico de la capital para expresar su rechazo al proyecto del Cablebús. Los activistas exigieron a las autoridades estatales que transparenten de manera inmediata los estudios de impacto ambiental y los detalles técnicos de la obra, advirtiendo que la instalación de torres podría afectar el paisaje histórico y zonas arboladas de la ciudad.
Los manifestantes portaron pancartas en las que cuestionaron la viabilidad del proyecto como solución de movilidad masiva, sugiriendo que la inversión multimillonaria podría destinarse mejor al fortalecimiento del sistema de transporte terrestre existente. Según los colectivos, la falta de una consulta pública previa vulnera el derecho de la ciudadanía a participar en las decisiones que transforman el entorno urbano y el patrimonio de la Angelópolis.
Durante la protesta, se denunció que la construcción de las estaciones podría implicar el derribo de especies arbóreas protegidas en parques periféricos, lo que agravaría las islas de calor en la zona metropolitana. Los ambientalistas solicitaron una mesa de diálogo pública donde se presenten los dictámenes técnicos y se justifique por qué se eligió este sistema por encima de otras alternativas menos invasivas para el Centro Histórico.
La movilización, que recorrió las principales calles del primer cuadro, concluyó frente a la sede del Ejecutivo, donde se entregó un documento con las preocupaciones del sector civil. Los activistas aseguraron que no están en contra del progreso, sino de las obras que carecen de planeación integral y que ponen en riesgo la sustentabilidad y el legado arquitectónico que le valió a Puebla el título de Patrimonio de la Humanidad.
