Ozzy Osbourne será recordado no solo por su revolucionaria música, sino también por su excéntrica personalidad, sus excesos y su inesperado costado familiar.
Ian Arriaga
El mundo del rock está de luto. Ozzy Osbourne, emblemático líder de Black Sabbath y figura fundamental en la historia del heavy metal, falleció a los 76 años tras una prolongada lucha contra la enfermedad de Parkinson. La noticia fue confirmada por su familia —Sharon, Jack, Kelly, Aimee y Louis Osbourne— a través de un comunicado enviado al diario The Sun.
“Con una tristeza indescriptible, informamos del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne esta mañana. Estaba con su familia, rodeado de mucho cariño. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en estos momentos”, expresaron.
El deceso del llamado “Príncipe de las Tinieblas” ocurre apenas unos días después de su última y emotiva presentación en vivo. El pasado 5 de julio, Ozzy se despidió de los escenarios en un concierto histórico en el Estadio Villa Park de Birmingham, su ciudad natal, acompañado por la alineación original de Black Sabbath: Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward. El espectáculo, titulado Back to the Beginning, reunió a más de 40 mil personas en el lugar y superó los cinco millones de vistas en línea, consolidándose como uno de los eventos más memorables en la historia del rock.
A pesar de las secuelas de su enfermedad y múltiples intervenciones quirúrgicas, Osbourne ofreció un show conmovedor desde un trono negro en forma de murciélago, interpretando clásicos como “Crazy Train”, “Mr. Crowley” y “Mama, I’m Coming Home”.
En días recientes, su hija Kelly había desmentido rumores sobre su estado terminal, tras la circulación de videos falsos generados con inteligencia artificial.
Ozzy Osbourne será recordado no solo por su revolucionaria música, sino también por su excéntrica personalidad, sus excesos y su inesperado costado familiar. Desde el mordisco a la cabeza de un murciélago en pleno escenario hasta su faceta como padre en el reality The Osbournes, marcó generaciones con su autenticidad brutal.
Hoy, millones de fanáticos en todo el mundo despiden a Ozzy Osbourne, un artista que convirtió la oscuridad en arte y dejó una huella imborrable en la música.