Mon Laferte narró con crudeza los episodios más oscuros de su niñez y adolescencia.
Ian Arriaga
La cantante y artista visual chileno-mexicana Mon Laferte ha conmovido a sus seguidores y al público en general tras compartir una emotiva carta abierta en la que relata los momentos más dolorosos de su vida. La publicación, realizada en formato audiovisual en su cuenta de Instagram, surgió como respuesta a la polémica generada por la extensión de su exposición “Te amo, Mon Laferte Visual” en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, y a las críticas de la comunidad artística local, que acusó un trato desigual y favoritismo hacia la artista.
En la carta, Mon Laferte, cuyo nombre real es Norma Monserrat Bustamante Laferte, no solo defendió su trabajo como artista plástica, sino que también expuso los traumas y adversidades que marcaron su vida desde la infancia. Con una voz en off que acompañaba imágenes de sus obras, la artista comenzó cuestionando: “¿Cómo se gana una el derecho de llamarse artista? ¿Naces, te haces, lo compras?”.
Mon Laferte narró con crudeza los episodios más oscuros de su niñez y adolescencia. Reveló que fue violada a los siete años, y que a los once comenzó a consumir alcohol, cigarrillos y marihuana. A los trece, probó la pasta base y abandonó sus estudios, llegando solo a octavo básico. A esa misma edad, comenzó a trabajar y fue víctima de abusos por parte de un hombre veinte años mayor que ella, quien se hacía pasar por su manager y se quedaba con la mitad de sus ganancias.
A los 18 años, Mon Laferte encontró una oportunidad en la televisión, lo que describió como “la salvación” de su vida. Sin embargo, durante los cinco años que trabajó en ese medio, fue acosada por un productor musical y sufrió humillaciones. “Me besaron a la fuerza varias veces y me trataron de pu… sin talento”, confesó.
A los 23 años, decidió emigrar a México con solo cuatro millones de pesos chilenos ahorrados. Allí, enfrentó años difíciles, cantando covers en bares y ganando apenas 300 mil pesos al mes. Durante ese tiempo, también luchó contra el cáncer de tiroides, que la dejó con una parálisis facial y la obligó a aprender a cantar de nuevo.
Mon Laferte destacó que, a pesar de las adversidades, siempre encontró refugio en el arte. “Lo único que sé hacer es trabajar y amar, amar el arte como lo único que me ha salvado la vida”, expresó. A los 31 años, alcanzó el éxito masivo en la música con un disco como artista independiente, pero antes de eso, vivió en la pobreza, sufrió depresión e intentó quitarse la vida en dos ocasiones.
La artista cerró su carta con un mensaje de fortaleza y determinación. “Si esto se trata de meritocracia, entonces yo me lo merezco todo”, afirmó. Reconoció que, a pesar de sus logros, a veces se siente como una intrusa en el mundo del arte, pero aseguró que no pedirá disculpas por ocupar su espacio.
La publicación de Mon Laferte ha generado una ola de apoyo y admiración en redes sociales, donde miles de personas han elogiado su valentía y honestidad al compartir una historia de vida marcada por el dolor, pero también por la superación y el amor al arte.