Mientras que la empresa encargada del transporte del equipo confirma el robo, el gobierno estatal lo desmiente categóricamente.
Ian Arriaga
El presunto asalto al equipo técnico de Luis Miguel en Veracruz ha generado una fuerte controversia. Mientras que la empresa encargada del transporte del equipo confirma el robo, el gobierno estatal lo desmiente categóricamente.
La noticia del supuesto robo se viralizó rápidamente, señalando que un tráiler que transportaba equipo esencial para el concierto de Luis Miguel en Veracruz había sido asaltado. Según los reportes iniciales, todo el material necesario para el espectáculo fue robado a mano armada.
El Gobierno de Veracruz desmintió el incidente a través de un comunicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter). Acompañado de una imagen con la leyenda “Noticia falsa”, las autoridades instaron a la población a no creer en información sin verificar.
“El concierto de Luis Miguel programado para el 4 de diciembre en el estadio de béisbol Beto Ávila sigue en pie. No hay motivo de alarma”, subrayaron.
Por otro lado, PISOMEX, empresa responsable del traslado del equipo, emitió un comunicado afirmando que sí fueron víctimas de un asalto violento. Según la empresa, el robo ocurrió el 3 de diciembre, cuando el tráiler fue interceptado a mano armada.
“A pesar del incidente, queremos asegurar que el evento se llevará a cabo tal como estaba planeado”, señaló PISOMEX, reafirmando que se han tomado medidas para garantizar la realización del espectáculo.
Reacciones encontradas
En redes sociales, las posturas han sido diversas. Mientras algunos internautas respaldan la versión oficial, otros cuestionan la negación del gobierno. Comentarios como “Quieren tapar el sol con un dedo” y “Si no lo veo, no pasó” reflejan el escepticismo de parte del público.
A pesar de la controversia, el concierto de Luis Miguel sigue programado para la fecha establecida. Los fans del “Sol de México” podrán disfrutar del show sin contratiempos, según las autoridades y la empresa organizadora.
Esta polémica, que combina el espectáculo con un tema de seguridad pública, pone en evidencia la disparidad en las versiones sobre un hecho que ha captado la atención nacional.