Por Arturo Cravioto
A dos días de su fallecimiento, la Secretaria de Cultura realizó un homenaje póstumo, de cuerpo presente, a la cantante soprano Elisa Ávalos Martínez, en el Museo de Arte Virreinal, tras su fallecimiento, el pasado domingo, luego de enfrentar problemas de salud. Durante el acto solemne, el Secretario de Cultura, Enrique Glockner destacó el legado inmortal que Elisa Ávalos hereda al Estado, con su arte, por lo que pidió un minuto de aplausos a los asistentes. Previamente, luego de presentar sus condolencias a los familiares de la soprano, presentes en el homenaje, Glockner Corte reconoció que “perdimos a una gran cantante, pero que nos deja un gran recuerdo, no sólo por su gran voz, sino por el entusiasmo. Pero, sobre todo, la sonrisa, que reflejaba un gran humanismo, era una gran persona y eso es lo que nos quedamos todos, el recuerdo y, finalmente, la inmortalidad de las personas, que no está en la posibilidad de vivir más años, sino en dejar legado a quienes estamos aquí, recordándola”.
Por su parte, la Directora de Museos destacó que la pérdida de su voz deja un vacío, ya que ‘no sólo se caracterizó por su gran técnica, sino por su emoción, al interpretar las grandes obras”. “Fue un artista que, con su voz, tocó nuestras almas, una artista que, a través de su arte, logró lo que sólo los grandes alcanzan: ser inmortal en el recuerdo de quienes la escuchamos. Elisa no sólo fue una soprano de incomparable talento, sino, también, una persona que irradiaba luz”. La soprano, de tan sólo 43 años, falleció el pasado domingo 22 de febrero, luego de enfrentar problemas de salud. El acto luctuoso reunió a familiares, amigos, colegas y admiradores de la artista, quienes se congregaron para celebrar su legado, en el mundo de la música. Durante la ceremonia, se llevaron a cabo diversas actividades en su honor, incluyendo interpretaciones musicales de sus arias más emblemáticas.
Fue ganadora del primer lugar en el Concurso de Canto Maritza Alemán, en 2003, y, a lo largo de su carrera, Ávalos Martínez se presentó en los escenarios más importantes de México y del mundo, ya que fue invitada a participar en producciones de ópera, en teatros como el Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México; el Teatro Colón, en Buenos Aires; y la Scala de Milán.
Su repertorio incluía roles principales en óperas de compositores como Verdi, Puccini, y Mozart, entre otros. Durante su carrera, recibió premios y reconocimientos, como el Premio Nacional de Bellas Artes y el reconocimiento como Ciudadana Distinguida de Puebla. Además, fue promotora de la música clásica en México y participó en numerosos proyectos educativos y culturales, para la difusión de la ópera y la música clásica, a comunidades en estado de vulnerabilidad.