¿Te suena familiar el “Dale, dale, dale, no pierdas el tino”? Exacto, las piñatas son una tradición en éstas fechas decembrina y es que le dan un toque especial a la navidad, en muchos lugares las venden de distintas formas y colores.
En su forma más tradicional son ollas de barro cubiertas de papel de colores con siete picos como estrellas, que en realidad hacen representación de los siete pecados capitales. Al romperla con un palo el cual representa la fuerza con que se vence al mal, caen al piso las frutas y dulces que guardaba en su interior como recompensa.
Después de vaciar su contenido, el papel lo quemaban y la gente intentaba obtener un poco de las cenizas, pues éstas se consideraban como buena suerte para los tiempos venideros.
Y la piñata con 5 picos representa a la estrella que guio a los reyes magos a Belén donde se encontraba el niño Jesús.
Esta tradición de la piñata mexicana, llegó en 1586 durante las posadas de Acolman, Estado de México.
Se decía que los ojos debían estar vendados como símbolo de fe y ponerle fin a los 7 pecados capitales. En la actualidad ya sólo se lleva a cabo con el fin de convivir con los tuyos y pasar un rato de felicidad.