Un exceso en su manejo puede afectar considerablemente la salud visual, auditiva, musculoesquelético y mental
Redacción AR
Ante el número de niñas y niños que fueron favorecidos por los Reyes Magos con tabletas, celulares, laptops y consolas de videojuegos, así como todo tipo dispositivos electrónicos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Estado de México Oriente recomienda hacer uso correcto y medido de ellos, ya que un exceso en su manejo puede afectar considerablemente la salud visual, auditiva, musculoesquelético y mental.
En este marco, la médica adscrita a la Coordinación de Prevención de Atención a la Salud, Tatiana Van Der Heyden Pardo, explicó que en la actualidad aumenta el uso indiscriminado de mecanismos digitales, por lo que, se hace un atento llamado a los padres de familia a que vigilen a sus hijos en el manejo y tiempo de uso de los dispositivos móviles y con ello prevenir consecuencias a la salud a mediano y largo plazo.
Un ejemplo de ello es el uso continuo de los audífonos con volumen alto provoca lesión o trauma acústico, acelerando la pérdida de audición afectando al oído interno y las células que se encargan de la transmisión del sonido, razón por la que recomendó reducir el tiempo que se utilizan los auriculares, no superar 6% del volumen que usualmente permiten los reproductores de música y evitar los ambientes ruidosos o utilizar protectores auditivos.
Van Der Heyden Pardo explicó que, otro de los problemas de salud que conlleva el abuso constante de los aparatos digitales es el visual, ya que estar expuesto por varias horas ante una pantalla afecta la lubricación de los ojos, provocando resequedad, infecciones, afectando además, el descanso nocturno.
Indicó que, los niños, jóvenes y adultos que viven prácticamente pegados a un dispositivo móvil no cumplen con el horario de sus alimentos, por lo que el cerebro no se concentra en el proceso digestivo y no genera la sensación de hambre, lo que podría provocar complicaciones relacionadas a los estados de ánimo, como la depresión y favorece el sobrepeso, obesidad, diabetes e hipertensión como resultado del sedentarismo.