El famoso ‘Plan B’ de la presidenta fue aprobado en el Senado, aunque sin revocación de mandato
Este miércoles el Senado de la República aprobó la más reciente propuesta de reforma electoral enviada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el famoso ‘Plan B’, aunque con una reserva de suma importancia.
Al respecto, la mandataria comentó este jueves en la conferencia matutina, que “se aprobó lo que más les interesaba de la reforma”, que tenía que ver con las intenciones de desaparecer los privilegios.
“Que el recurso público no se vaya para pagarle seguros de gastos médicos a los consejeros del INE; que los impuestos de la gente no se vayan para pagarles bonos a los consejeros electorales, y que ganen máximo lo que gana la presidenta de la República. Esos ahorros van a ser destinados a salud, educación y programas de bienestar… También que en los municipios haya máximo 15 regidores y si tienen menos, que no puedan crecer más”, declaró.
Destacó también la aprobación para reducir los presupuestos de los Congresos locales, aunque que le hubiese gustado que también se les redujeran los montos económicos a los partidos políticos.
Por otro lado, lamentó que la propuesta de realizar la consulta de revocación de mandato en 2027 quedara fuera del tan mencionado ‘Plan B’, luego de que las y los senadores del Partido del Trabajo (PT), en conjunto con los de Morena, acordaran presentar una reserva para retirar los cambios propuestos al artículo 35, que establecen efectuar el proceso de revocación en concurrencia con las elecciones del 2027, esto a cambio de no volver a votar en contra de la propuesta en esta ocasión.
Y es que los integrantes del PT advirtieron que mezclar las elecciones del año que viene con la votación para la revocación de mandato podría distorsionar su sentido, pues ambas tienen propósitos diferentes que se rigen bajo una lógica democrática propia.
En este sentido la presidenta de México declaró que, desde su punto de vista, poner ambas votaciones al mismo tiempo les preocupaba a los partidos políticos ya que al estar la presidenta en la boleta, pero sin representar a ningún partido, esto podría ocasionar una división en los votos más fuerte.
“En realidad no tienen razón, porque una cosa es la revocación de mandato y otra cosa es la votación constitucional, porque de todos los argumentos que se dieron, no había uno solo que tuviera peso suficiente para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 en el 2033 para la siguiente presidenta o presidente y así sucesivamente. Desde mi punto de vista no había ningún argumento; ahora, se aprobó lo principal, que es disminuir privilegios”, puntualizó.