Por Violeta García
Durante su discurso en la ceremonia conmemorativa del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó una severa advertencia contra aquellos sectores que promueven o respaldan la intervención extranjera en los asuntos internos del país. La mandataria afirmó categóricamente que quienes buscan vulnerar la soberanía nacional están “destinados a la derrota”, emulando el destino que sufrieron los conservadores que apoyaron la invasión francesa en el siglo XIX.
Sheinbaum destacó que la historia de México ha demostrado que la unidad popular es la mejor defensa contra las ambiciones externas y los intereses de quienes no confían en la capacidad del pueblo para autodeterminarse. Ante el gabinete federal y autoridades estatales, la presidenta subrayó que su administración mantiene una política de dignidad y respeto mutuo con otras naciones, pero sin permitir que se dicten las directrices del desarrollo nacional desde el exterior.
El discurso, pronunciado en el marco de la conmemoración de la gesta de Ignacio Zaragoza, sirvió para trazar un paralelo entre las luchas históricas y los desafíos contemporáneos de México. Sheinbaum enfatizó que la soberanía no es solo un concepto legal, sino una realidad que se construye diariamente mediante el control de los recursos estratégicos y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, libres de injerencias ajenas.
Al cerrar su intervención, la titular del Ejecutivo Federal llamó a los mexicanos a mantener viva la memoria del 5 de mayo como un recordatorio de que México es una nación libre e independiente. Sus palabras resonaron ante los contingentes militares y civiles presentes, enviando un mensaje claro sobre la postura geopolítica de su gobierno frente a las presiones internacionales en temas de seguridad y energía.
