Por Violeta García
Ante la inminente llegada del frente frío número 50, la Secretaría de Educación Pública (SEP) estatal determinó la suspensión de clases presenciales en todos los niveles educativos de las regiones de la Sierra Norte y Nororiental. A partir de este lunes 11 de mayo, miles de alumnos transitarán a la modalidad de educación a distancia, una medida preventiva orientada a salvaguardar la integridad de la comunidad escolar frente a los riesgos hidrometeorológicos pronosticados para la zona.
El sistema frontal, que interactúa con un canal de baja presión, amenaza con generar lluvias torrenciales y ráfagas de viento superiores a los 60 kilómetros por hora, condiciones que dificultan el traslado de estudiantes y docentes en zonas de orografía compleja. La autoridad educativa enfatizó que la infraestructura escolar será monitoreada para detectar posibles filtraciones o daños estructurales, mientras que las actividades académicas se mantendrán a través de plataformas digitales y guías de estudio previamente establecidas.
Directivos de los diversos planteles en municipios como Huauchinango, Zacatlán y Teziutlán han iniciado los protocolos de comunicación con los padres de familia para asegurar que el servicio educativo no se interrumpa. Se ha exhortado a los docentes a mantener flexibilidad en la entrega de tareas, considerando que algunas zonas rurales podrían presentar fallas intermitentes en el suministro de energía eléctrica o conectividad debido a las condiciones climáticas extremas.
La SEP puntualizó que la reanudación de las clases presenciales estará sujeta a las actualizaciones que emita el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y a las recomendaciones directas de las autoridades de Protección Civil. Se pidió a la población escolar mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales para evitar la propagación de rumores, reafirmando que la prioridad del gobierno estatal es la prevención de accidentes derivados del fenómeno meteorológico.
