Los estudiantes finalizaron su pronunciamiento afirmando que, pese al miedo y a las amenazas, continuarán defendiendo el espacio
Ian Arriaga
Integrantes de la Asamblea Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) compartieron este miércoles los argumentos por los cuales decidieron postergar la entrega del Edificio Histórico de Rectoría, específicamente la Casa del Estudiante, espacio que consideran un símbolo de protesta y resistencia estudiantil.
El movimiento inició el 6 de mayo de 2025, tras la creación de pliegos petitorios particulares y un pliego general, que hasta la fecha, aseguran los estudiantes, no ha recibido respuestas completas por parte de las autoridades universitarias.
Entre las demandas destacan 17 puntos incluidos en el PAI 140, de los cuales, según los alumnos, solo se ha atendido parcialmente la reforma al Estatuto Universitario. Durante la intervención, los estudiantes denunciaron actos de violencia y amenazas en su contra.
El 29 de julio de este año, relataron, un grupo de choque irrumpió en las oficinas del edificio, saqueando documentos y materiales de valor. Aseguran que las denuncias legales interpuestas no han recibido seguimiento efectivo y que la solicitud de apoyo policial fue negada.
El 3 de noviembre se llevó a cabo una mesa de trabajo para acordar la entrega de Casa del Estudiante, pero los alumnos sostienen que la reunión concluyó de manera unilateral, con amenazas directas que, afirman, vulneran su seguridad y la autonomía universitaria.
También criticaron campañas mediáticas, que aseguran buscan desprestigiar el movimiento y criminalizar la protesta estudiantil.
En su comunicado, la Asamblea subrayó que la toma de la Casa del Estudiante nunca tuvo como objetivo convertirla en un Centro Cultural, sino mantenerla como un espacio de resistencia para exigir el cumplimiento de las demandas estudiantiles.
Además, denunciaron el uso indebido de información personal de integrantes del colectivo por parte de docentes, hecho que señalaron como una violación a la Ley de Protección de Datos Personales del Estado de México.
Los estudiantes finalizaron su pronunciamiento afirmando que, pese al miedo y a las amenazas, continuarán defendiendo el espacio y luchando por los derechos de la comunidad universitaria.