La Facultad de Antropología realizó un encuentro con más de 30 años de trayectoria para promover el intercambio de conocimientos y preservar prácticas tradicionales de cuidado de la salud.
La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llevó a cabo el Congreso Internacional sobre Medicina Integrativa “Defendiendo e Intercambiando Saberes”, organizado por la Facultad de Antropología, con el propósito de reconocer y mantener vigentes los conocimientos ancestrales relacionados con el cuidado de la salud.
Durante la inauguración, María Guillermina Martínez Rocha, directora de Museos y Galerías, destacó que la medicina tradicional forma parte del patrimonio cultural de México. Como ejemplo, mencionó el Florilegio Medicinal, obra del siglo XVIII que se conserva en el acervo bibliográfico universitario y reúne conocimientos sobre enfermedades y tratamientos basados principalmente en la herbolaria.
Por su parte, Luz Alejandra Barranco Vera, directora de la Facultad de Antropología, señaló que reconocer la diversidad cultural implica mantener un diálogo respetuoso con las comunidades que han transmitido estos saberes. Mientras que Mauricio García Sandoval, representante del comité organizador, advirtió que muchos conocimientos permanecen únicamente en la memoria familiar y comunitaria, por lo que es necesario fortalecer su transmisión entre generaciones.
La ceremonia incluyó un ritual encabezado por el Abuelo Botzanga y el Grupo CAMI, además de la entrega de reconocimientos a personas que han contribuido a preservar prácticas tradicionales relacionadas con la salud.
El programa contempló conferencias, ponencias, presentaciones artísticas, talleres y actividades sobre terapias tradicionales y alternativas, tanto en la Facultad de Antropología como en Malinalco, donde la UAEMéx cuenta con el Museo Universitario y el Centro Cultural “Luis Mario Schneider”.
El congreso, que suma más de tres décadas de trayectoria, busca propiciar el intercambio de conocimientos y reconocer distintas formas de comprender y atender la salud, sin desvincular estas prácticas de los pueblos y comunidades que las han preservado.