- En la actualidad es una enfermedad crónica con cura funcional, explica en entrevista Roberto Vázquez Campuzano con motivo del día mundial de la lucha contra este padecimiento, a conmemorarse el 1 de diciembre
En 1981, se vislumbró el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), un escenario que hoy muestra progresos notables gracias al acceso a los tratamientos antirretrovirales. Según el académico del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la UNAM, Roberto Vázquez Campuzano, quienes reciben estos tratamientos tienen la posibilidad de vivir con una expectativa similar a la de las personas no infectadas.
El virus que causa el SIDA, el VIH, generalmente no es la causa directa de muerte, aunque la tuberculosis se asocia con frecuencia. Esto ha cambiado con la llegada de tratamientos antirretrovirales, transformando el VIH en una condición crónica con cura funcional. Esta terapia ha disminuido la incidencia de enfermedades asociadas al VIH.
A pesar de estos avances, el acceso a estos tratamientos sigue siendo un desafío. En México, alrededor del 15-20% de las personas con VIH no tienen acceso a los medicamentos necesarios, principalmente en zonas rurales. Aunque se reportan casi 357 mil casos de VIH en el país, aproximadamente 227 mil personas están en tratamiento.
La baja prevalencia del VIH en México, del 0.3%, se atribuye al trabajo continuo de organizaciones civiles, campañas de detección y atención directa brindada por centros especializados. Sin embargo, se destaca la necesidad de expandir estos esfuerzos preventivos e informativos.
La Estrategia 90-90-90 de ONUSIDA, en vigor desde hace 15 años, busca que el 90% de las personas con VIH conozcan su condición, el 90% de ellas reciba tratamiento, y el 90% de estas tenga cargas virales indetectables para 2025. A pesar de los avances, México aún no alcanza estos objetivos.
En el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, se enfatiza la importancia de conocer los métodos de transmisión, mantener la higiene y realizarse pruebas, siendo estas acciones fundamentales en la prevención. El acceso a la información y la atención médica adecuada son claves en la lucha continua contra esta enfermedad.