Por: Arturo Argente
En el mundo se sigue expandiendo el Covid-19. Mientras tanto el gobierno federal y el sector empresarial de nuestro país siguen sin ponerse de acuerdo. Cada uno tiene sus razones, pero la realidad es que, ante este reto histórico, estamos divididos como país. No hemos aprendido nada de las lecciones que nos ha dejado nuestro pasado, la sociedad civil no ha entendido la magnitud del desafío que estamos enfrentando, ya que seguimos viendo gente paseando por las calles y sin entender que debemos de estar en casa.
El gobierno nacional ha tomado una serie de medidas, la mayoría con una buena orientación en general y ha mantenido otras que realmente no ayudan a enfrentar el problema. Me refiero a la construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles, la Refinería 2 Bocas y el Tren Maya, recursos que se pueden destinar en este momento a fortalecer el frágil sistema de salud que es el bastión para enfrentar esta pandemia.
Lo cierto es que el Covid-19 pone en peligro a toda la sociedad y que no respeta clases sociales. Es necesario un esfuerzo en común de todos, gobierno en sus tres niveles, sector empresarial y sociedad.
Esto implica actuar como un solo grupo, respetar la autoridad del gobierno nacional para conducir y decidir las medidas más pertinentes. Seguimos viendo que las redes sociales se llenan de discursos con tintes políticos, de odio y revanchismo. Ya es tiempo de ponernos a trabajar para sacar adelante este problema, es tiempo de cerrar filas y construir un solo frente, sin exclusiones.
Es momento de crear un Acuerdo Nacional e incluir a todas las fuerzas de la sociedad para enfrentar este desafío, dar espacios para que se expresen todas las visiones y dejar de lado las diferencias y ambiciones políticas. Las peores derrotas que hemos sufrido como nación han sido por las diferencias que nos siguen dividiendo como pueblo.
No hay que explicar la situación que estamos viviendo. Son muchas las personas que están estos días dando lo mejor de sí mismas, con el personal de los hospitales y limpieza pública a la cabeza. Y detrás de esas personas, las que trabajan, las que exigen recursos para los hospitales; sin dejar a un lado, a las decenas de miles de trabajadores que en pocos días estarán sufriendo expedientes de regulación temporal de empleo; al lado de cientos que padecen la angustia del contagio, el miedo al paro y el terror a la incertidumbre.
Es necesario darle prioridad al sistema de salud pública, en lugar de gastar grandes cantidades de dinero en un sistema electoral que fortalece a un sistema partidista que sólo sirve para dividir al país. Es necesario invertir en la lucha contra nuevos virus y enfermedades que se van a transmitir a gran velocidad. El objetivo es haber aprendido de esta pandemia para que las consecuencias no sean irreversibles.
Lo cierto, es que toda tormenta es transitoria, y una vez que haya concluido este episodio hay que reconstruir la situación y no volver a cometer viejos errores. Al final esta experiencia ha revelado quiénes somos como personas y como sociedad.
Dr. Arturo Argente Villarreal.