- El sitio incumplía algunas de las normas ambientales y fue clausurado en pasados días
Tras la clausura del relleno sanitario de San Miguel Mimiapan, en Xonacatlán, autoridades estatales y municipales acordaron no reabrir el espacio, por lo que demarcaciones que disponían los desechos en el punto, buscaron opciones para evitar una contingencia ambiental.
El edil de Xonacatlán, Alfredo González González comunicó la decisión tomada en reunión con el secretario General de Gobierno, Ernesto Nemer Álvarez y adelantó que junto a Jorge Rescala Pérez, secretario de Medio Ambiente, buscarán soluciones al destino final de la basura de su localidad.
En el anunció que subió en sus redes sociales adelantó que emprenderán acciones para que el servicio de recolección se normalice por la salud de la gente de su demarcación.
En Temoaya, que también disponía de sus desechos en el sitio, buscaron la opción de llevarlos al Centro Integral de Residuos de Zinacantepec, y continúa la recolección de manera normal solo que los horarios se tuvieron que modificar.
En Otzolotepec también tomaron acciones y luego de que el fin de semana tuvieron que suspender el servicio, en esta semana hicieron la recolección de manera intermitente con especial atención a recoger las bolsas que dejó la población sobre la carretera Amomolulco-Ixtlahuaca.
Desde comunicación social se informó que están en pláticas para llevar sus desechos a San Antonio La Isla, pero antes exhortaron a la población a hacer la separación de basura desde casa.
El domingo se dio a conocer que personal de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) clausuró el relleno sanitario de San Miguel Mimiapan por irregularidades encontradas.
Entre ellas no se mostraron las autorizaciones en materia de impacto ambiental, lo que derivó en el paro total de actividades. El incumplimiento a la normatividad es sancionado de mil 250 UMAS, equivalente a 130 mil 275 pesos, y hasta los 55 mil UMAS, es decir, cinco millones 292 mil 100 pesos.
Como resultado, trabajadores recolectores de basura bloquearon cerca de una hora la carretera Toluca-Naucalpan para exigir la apertura del sitio y seguir depositando ahí los desechos sólidos. El relleno no solo recibía basura de Xonacatlán, sino de municipios aledaños y del Valle de México.