Singuilucan, Hidalgo.- El gobierno municipal busca opciones para mantener el empleo de diez elementos de Seguridad Pública local que no acreditaron los exámenes de control y confianza, y que por tanto tendrían que ser dados de baja a más tardar antes del próximo mes de marzo, de acuerdo a las normativas legales establecidas por el gobierno federal.
Durante reunión llevada a cabo el pasado fin de semana con el alcalde Miguel Taboada Vargas, los uniformados dieron a conocer su preocupación sobre estas bajas.
Al respecto, el edil dijo que tratarán la situación sobre posible baja de la corporación de manera personal con cada uno de los involucrados directamente.
La fuerza policiaca del municipio de Singuilucan es de 36 policías divididos en dos turnos, por lo que la cantidad de bajas significa el 22 por ciento del total de la corporación de seguridad pública local.
El artículo 139 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública establece que habrá sanción de 2 a 8 años de prisión, así como multa de 500 a mil Unidades de Medida y Actualización a las autoridades que asignen a elementos policiacos, ministerio público o perito oficial a quien no acredite los exámenes de control y confianza.
Taboada Vargas no descarta la posibilidad de reubicar en otras áreas del gobierno local a los uniformados no acreditados en los exámenes de control y confianza, señalando que por ello el tema será tratado de forma personal antes de finalizar este mes
Los uniformados a causar baja tienen una antigüedad laboral de uno a cuatro años.
El alcalde reconoció que el pago de liquidaciones es otro de los aspectos a considerar ante los eventuales despidos, pues implicaría el uso de un importante recurso del presupuesto municipal.
Reconoció que la situación no es de fácil solución ni para los uniformados, ni para el gobierno municipal, insistiendo que se buscarán todas las alternativas para conservar las fuentes laborales.
Por Daniel Martínez Martínez